Tipos de Roomies

Cuando empezamos a vivir con alguien todo suele funcionar a la perfección pues solemos mostrar nuestra mejor versión. Luego, cuando los días pasan, la confianza crece y la convivencia empieza a dejar estragos; nos damos cuenta que nuestro roomie tiene hábitos y actitudes que a veces nos molestan. Sin embargo, decidimos aceptarlas y terminamos aprendiendo a vivir con ellas. ‍Durante todo este tiempo hemos podido detectar esos tipos de roomies que a veces odiamos pero que si o si terminamos amando. El demonio de tazmania: Su velocidad de destrucción es superior a lo que pudieras imaginar. Platos sucios, botellas vacias, residuos de comida y una que otra prenda exótica no son problema para él. ¿Limpiar? ¿Eso qué es? El Fantasma: Es todo un misterio. Nunca está y cuando está, no notas su presencia. Cuando escuchas la ducha, ves la cama destendida o algun plato de comida te das cuenta que es la única prueba que tienes de su existencia. El Calamardo: Traido directamente desde Fondo de Bikini, este personaje no sabe lo que es una sonrisa. Su única misión en la vida es quejarse de todas y cada una de las actividades, hábitos, levantes y hasta la forma de hablar de sus roomies. El Latin Lover: No necesariamente es el más lindo, pero es peculiarmente habil para siempre tener una pareja distinta en su apartamento. Para sus roomies es todo un reto recordar el nombre de sus acompañantes. ¿Labia? ¿Verdad a medias? Nunca lo sabremos. El Chómpiras: Típico, después de buscar una semana el cargador de tu celular, el cable del iPad y tus audífonos, encuentras casualmente que tu querido roomie está utilizando todo al mismo tiempo sin haberte avisado. De esos que piensan que “lo tuyo es mio y lo mio es tuyo”. La Mamá: ¡Te quiere cuidar todo el tiempo! Te cocina, te levanta, te dice que no llegues tarde, te guarda comida y hasta de vez en cuando opta por lavarte la ropa. Hay un cajón en su cuarto que parece una farmacia y si pudiera te llevaría de la mano hasta el salón de clase. El Rumbero: ¡Sacado de Acapulco Shore, pues Potro le quedo en pañales! Olvídate de él los fines de semana, volverá al amanecer y estará con guayabo todo el día. Prepárate para limpiar el baño y recuerda tener siempre un Alka-Seltzer y un limón a la mano. El exhibicionista: Su descaro supera cualquier límite. A este personaje le pica la ropa, le gusta andar por toda la casa en ropa interior o hasta sin ella.